Prestar la atención y protección necesarias que faciliten la integridad y correcto desarrollo del menor.
Proporcionar a los menores un lugar seguro, estable y familiar que desempeñe funciones de soporte, orientación y ayuda.
Proporcionar la formación necesaria para potenciar el proceso individual del menor, con el objeto de que el menor supere sus dificultades personales, sociales y familiares.
Ayudarle a recuperar los recursos personales de relación consigo mismo, con sus grupos de iguales, con su familia y con la comunidad.
Desde su nacimiento hasta la actualidad, nuestro proyecto ha experimentado cambios, reajustes y modificaciones en la metodología y marco teórico, como resultado de la evolución natural y del proceso continuo de adaptación, hacia un planteamiento de nuevos objetivos y método de trabajo más efectivo, atendiendo siempre a las características y necesidades de la comunidad educativa, constituyéndose de este modo, una filosofia de trabajo propia y particular. Siendo el motor de cambio de este proceso evolutivo, las interacciones bidireccionales y las relaciones afectivas y educativas, entre los menores, las familias y el equipo de profesionales





